21. Por favor, piénsalo
Alessia se quedó paralizada por un momento. Las palabras de Noah salieron como una ráfaga sobre ella y era muy probable que ni él mismo se hubiese dado cuenta de toda la información que había soltado. Noah era un hombre viudo, padre de un niño, que había perdido a su madre a corta edad y por el que se estaba esforzando, pero también perdiendo oportunidades por la frustración y el dolor que llevaba detrás.
—Noah…, lo siento —susurró Ale, mirándolo fijamente y apretó sus labios, sin saber qué más