Mundo ficciónIniciar sesión—Apúrate, chico rudo —exclamé con emoción. Por primera vez, yo lo jalaba del brazo guiándolo.
—¿A dónde vamos Brooks? —preguntó tratando de seguir mi paso. Tenía pensando llevarlo al museo metropolitano de arte de Nueva York, y lo solté hasta llegar hasta la entrada.
—Brooks, ¿esto es por llevarte a la biblioteca? Parecemos guía turística —chistó con ironía. Allí estaba esa actitud que lo caracterizaba.
—Shut up —contesté en un tono serio, que cambie drásticamente cuando







