Mundo de ficçãoIniciar sessãoSeth había venido temprano a mi departamento. Casi siempre me ayudaba a hacer el desayuno, y más ahora que no tenía las fuerzas ni las mínimas ganas de levantarme.
—Bien Brooks, aquí esta tu fruta —dijo en un tono servicial entregándome un plato, a lo que procedí a rodar los ojos por sus payasadas. Desde la primera vez se creía un mesero sirviendo los platos.
—Mañana vendrás conmigo —sentenció viéndose gracioso y tierno.
—¿A dónde? —pregunté confundida y algo divertida an







