Mundo ficciónIniciar sesiónYa en casa, me como las uñas pensando en salir o no a la terraza, creo que mi pobre corazón se moriría si vuelvo a ver a Aramis tirándose a alguien frente a mí ¡Ay, no! Parezco la novia ofendida y solo me invitó a una cena y me dio un beso.
Mi teléfono suena y reviso que no sea mi padre o Travis, porque por supuesto que tengo su número de teléfono, después de que amablemente mi padre me lo enviara. <







