Valentina esperaba con nerviosismo el ascensor al ver que se tardaba subió por las escaleras,estaba decidida a luchar por el amor de Augusto y su corazón palpitaba con furia como queriendo salir por su boca.
-El jefe se encuentra ocupado-.La detuvo la secretaria.
-Para mí no,aparte de ser su esposa todavía soy su mano derecha.
Levantó la mano para girar la perilla de la puerta y la chica la detuvo de manera tajante.
-Es que me dijo que no dejara pasar a nadie.
-Yo no soy nadie,además todavía so