18- Impotencia al máximo nivel.
¡Querida nuera!-.El padre de Augusto se acercó a ella con los brazos abiertos y una sonrisa hipócrita en su rostro.
-Suegro,¡Bienvenido a casa!,de haber sabido que vendría le hubiese mandado a preparar algo especial.
El hombre miró a Valentina de manera detallada,aún le costaba creer que ella hubiese despertado de su letargo.
-Decidí darle una sorpresa a mi hijo,la última vez que le referí que lo visitaría me salió con múltiples excusas,estando aquí no se negará a recibirme.
Don Augusto echó un