— Thiago, estás seguro de las cosas que dices, hay tantas mujeres que podrías tener a tus pies y justo vienes aquí a buscar a una pobre mujer embarazada — afirmé sintiéndome insegura, pues no estaba muy a gusto con mi apariencia física y sé que Thiago solo se había metido con mujeres bellas y esbeltas
— Pues yo solo quiero a esa pobre mujer embarazada, solo necesito sus ojos y su sinceridad, por favor Lisa, quédate conmigo, di que me amas como escribiste en ese mensaje, dímelo al oído y acépt