— Gracias, Marcelo, en serio, no sé qué habríamos hecho sin ti — respondí con lágrimas en los ojos, sintiendo un alivio enorme ante sus palabras, era como si por fin todo acabara para siempre.
— No hay de qué preocuparse, amigos. Todo esto está llegando a su fin y pronto podrán retomar su vida tranquila — dijo Marcelo
— Por algo eres mi abogado — lo elogió Thiago — ahora con esta buena noticia, me siento más convencido de que ir donde están sus padres, es lo mejor, lejos de la prensa y de todo