— Y qué hay de la sociedad — Pregunté irónica, sabiendo que en un mundo como el suyo yo no cabía, y luego de pensar en lo que podría pasar y decir la gente distinguida que lo conocía
No me importa la sociedad, después de divorciarme no habrá nada que temer — Explicó finalmente pronunciando la palabra divorcio, con dificultad, escuchar eso me dio un poco de alivio, pero seguía sintiendo miedo, sobre todo porque sé que ahora no solo era yo quien importaba; llevaba un niño en mi vientre y necesi