Jonas es el primero en entrar en la habitación de Kansas. En cuanto a la madre de la chica le avisaron que había despertado y en unos pocos minutos iban a poder verla, ella fue a la cafetería para comprarle una botella de agua mineral. Jonas se adelantó, pero al cruzar la puerta de la habitación, se paraliza al verla sentada en la cama con la espalda apoyada en el respaldo y la vista clavada en sus manos, revisando los hematomas y rasguños en ellas. Kansas levanta la mirada al sentirlo y él le