Ahora el joven podía entender lo que Aye veía en su tío, él era autentico con la joven, era transparente. En ese momento, Dylan podía ver al tío de Aye tal cual era y no era un simple hombre galán, arrogante y soberbio, haciendo bromas sarcásticas ni amenazas explícitas; era un hombre de verdad, con sentimientos, protector y decidido por su familia. Por Aye. Dylan sabe que ese hombre haría cualquier cosa por la joven que tiene entre sus brazos.
—Hola, ratoncita —habla Ian llamando la atención d