Para cuando Aye sale del baño en bóxer y una camiseta de Mateo que había encontrado en uno de los cajones en el baño, él ya estaba también en bóxer sentado en el borde de la cama. La observa elevando una ceja.
—¿Yo te di esa camiseta? —pregunta sabiendo la respuesta.
Aye entre cierra los ojos. Él no le había dado ninguna camiseta.
—Si no quieres que la use puedo quitármela —entona, poniendo las manos en el borde de la prenda.
—Como te sientas cómoda —esboza, sabiendo que ella no haría eso, pero