―No esperaba menos. ―La arrogancia de Ross resurgió como siempre. ―Somos el mejor equipo, por supuesto que nos iban a otorgar misiones casi imposibles. ¿Lo recuerdan? Escuadrón especial de rescate de alto riesgo. ―Inició a caminar. ―Ahora me iré a lavar la polla, fueron cuatro días en ese maldito lugar. ―Se despidió agitando la mano. ―No tarden, quiero comerme un coño jugoso lo antes posible. ―Los demás lo miraron y negaron.
―Nos vemos en la salida en media hora. ―Ordenó Nancy.
Eithan Ross, hij