Nancy y Engla fueron invitadas por Evelyn a tomar el café. Ambas con protección cómo es de costumbre, salieron de casa dispuestas a pasar un buen rato.
A pesar de que todo a su alrededor estuviera en caos por las demandas, los Dankworth se sentían en paz por el nuevo avance de Einar y eso de alguna manera se sentía extraño.
—¿Realmente no piensas ponerte nuevamente el dispositivo? —Engla negó en un resoplido.
—Einar no quiere, dice que me puede lastimar. —La miró después de rodar los ojos. —