—Jamás dejaré mi temperamento de lado, pero también te amo, demonio. —Tirando de su corbata besó sus labios.
—Vamos, ya déjalo ir. —Nancy los cortó divertida. —Quiero ver cómo continúas con el vestido. —Einar enarcó una ceja.
—¿No tienes trabajo de la universidad? —Nancy negó sonriendo.
—La verdad agradezco dar las clases por módulos, así ayudo a Engla. —Einar se acercó a su hermana y le dio un beso en la frente.
—Debías darlas de esa forma, no podría arriesgarte. —Nancy asintió.
—Por favo