Richard se sorprendió al escuchar la sugerencia de su novia.
—¿Astrid? ¿Tú crees? ¿Que interés tendría en informar a Stella de tí? Ya estamos divorciados.
— Para crear problemas, ella está resentida por no haber logrado obtener a nuestro hijo mi amor.
— Tienes razón, no se me había ocurrido, esa mujer es de armas tomar, que bueno que estás siempre prevenida, voy a encargarme de ese asunto.
— De todos modos ve con cuidado, no tenemos la certeza de que ella tenga sus narices metida en ésto.