Gordon se sentía feliz con la novia que tenía, solo pensaba en ella y en lo bien que lo hacía sentir, esa tarde en su oficina recibió una llamada de un número desconocido, dudó si recibir, pues sentía desconfianza en ese tipo de sucesos.
Minutos después llegó un mensaje interesante y poco común.
“Camila Sánchez no es quién tú crees, solo es una oportunista, trepadora que siempre apostó al más rico, solo le serviste de trampolín”
Se quedó pensando unos instantes en lo que acababa de leer, refl