Eran las siete de la noche cuando Camila entró al salón hermosamente decorado, Gordon de inmediato la miró, su corazón rebosaba de emoción al verla salió al encuentro de la muchacha. En el lugar estaba Gerrit y Bruce, a pesar de que ellos tenían una fotografia de Camila, la manera como estaba vestida en ningún momento imaginaron que ésta hermosa mujer era la misma chica que ellos buscaban.
Gordon se sentía ufano de caminar al lado de aquella mujer única a su manera de ver y sentir, se acercó a