Reaparece el amor.
Capítulo XVIII
Comencé el día con un desayuno rico en proteínas, me agradaba comer arepas fritas, en el medio les hacia un huequito para que se cocinaran perfectamente, así se lo hice saber a la señora Rosangela, quien gustosamente accedía a complacerme en mis gusto para comer.
Estas arepas de harina de maíz las rellenaba con queso, tomate y salsa blanca, ese día tenía mucha ansiedad, está emoción me daba hambre, así que le coloque también pollo y huevos revueltos. Termine con un abundante y e