Diego en búsqueda de Laura Marina.
Capítulo XVII
Había unos muebles pequeños y en el centro de la mesa un pequeño ramo de flores recién cortadas, las ventanas estaban abiertas y se podía ver alrededor de la casa, lo que vi fue fabuloso, la casa estaba rodeada de árboles y el río pasaba justo por un lado de ella.
La señora Rosangela se despidió indicándome que en la despensa y en el refrigerador tenía todo lo que podía necesitar por varios días, que descansara por que al día siguiente comenzaría mi labor.
Dedique un rato a pasear