Joe le dio una calada al habano que tenía entre los dedos. Estaba disfrutando lo que veía en las pantallas. Alma, la adorada nieta de la vieja Emily no se iba a escapar en esta ocasión. Ya su matón la tenía dócil entre sus brazos, dado que le había administrado una buena cantidad de droga para dormirla. El otro de sus hombres, tenía a su supuesta prima amenazada con un arma y al mocoso incluido. Envió un rápido mensaje al sujeto, ordenándole que el infante no entraba en los planes. No aguantarí