Las primeras semanas fue todo muy incómodo con la señora Mary pues no sabíamos cómo actual alrededor de la otra y tampoco ayudaba todo el procedimiento de seguridad puesto por Javier además estaban esas miradas insistentes que daba a mi cuello.
En una ocasión estuvo a punto de decir algo sobre los ya casi imperceptibles moretones, pero cambio de idea cuando vio pasar por la ventana de la cocina a uno de los guardias que permanecen constantemente en la propiedad era bastante obvio que Javier no e