Regresamos a la mesa pero esta vez Javier se sentó junto a mí, acomodando las sillas de tal manera para que nos estuviéramos viendo frente a frente.
Carlos comprendiendo que necesitaba apoyo, se posicionó atrás de mi silla para demostrarme de cierta forma que estaba de mi lado.
- ni siquiera pasó mucho tiempo después de esta vez para que otra persona se acercara a mí para decirme que Susana me estaba engañado; admito que estaba a la vez admirado y molestó pues en mi mente seguía siendo Alejandr