Era demasiado tarde y los tres habíamos tenido suficientes emociones por un día. Así que decidimos reanudar esta conversación mañana cuando estuviéramos más frescos y descansados; esto sin mencionar que teníamos que aclarar nuestras ideas, pues habían pasado demasiadas cosas en un plazo demasiado corto como para poder captar correctamente todo lo que estaba pasando.
Eran demasiadas cosas, demasiados secretos y demasiadas emociones como para actuar correctamente sin tomarnos un descanso donde pu