Escuchaba su voz diciendo mi nombre, veía su rostro aterrorizados al imaginar lo que sucediera conmigo y entonces, antes de que el auto me alcanzara a arrollar en mis profundos sueños, abrí mis ojos de golpe.
El aroma a potentes medicamentos llenó mis fosas nasales, observé en todas las direcciones, completamente confundida de estar en ese lugar, cuando segundos atrás estaba en medio de la carretera, charlando con Jack.
Me incorporé de sopetón en medio de la camilla, tenía una bolsa de suero