Reemplazada.
Al salir de su oficina, las piernas de la morena estaban casi temblando, mientras que allá dentro, Leónidas recuperaba su respiración normal, sintiendo un ligero mareo.
Todavía no perdía el tic de revisar las cámaras, así que al verla llegar, no supo qué sentir. Ella parecía físicamente la misma de antes, pero, al verla frente a frente, estaba lejos de serlo.
¿Por qué había vuelto?
Esa pregunta lo hizo sentir de mal humor.
Mientras tanto, Anastasia recuperaba el control de su cuerpo por el remo