No pudo ser ella.
La llevó a su pecho con fuerza, acelerado por el descubrimiento.
El peso era demasiado para ella, tanto, que se había hecho daño…
—N-No… No intenté suicidarme… S-Solo… Quiero dejar de sentir, Leónidas…
El hombre sintió cómo su pecho se oprimía. La preocupación, la culpa, lo invadió. Con su alejamiento, tal vez ella… se sentía mucho más perdida.
La hizo sentarse en la silla, le pidió a Regina que buscara agua, él buscó la caja de primeros auxilios, las heridas eran recientes. Con manos tembloros