—Escucha, bribón, si se te ocurre volver a hacer esa locura, te aseguro que te convertirás en historia, en un susurro entre las sombras. Y yo, ¡ay de mí!, me arrastraré al infierno contigo, porque no descansaré hasta que mi acero baile la danza de la muerte en tu piel. ¿Comprendes la gravedad de mis palabras, o necesitas que te haga un dibujo?
—Sí, sí, lo tengo más claro que el agua cristalina de un manantial —El Alfa exhaló un suspiro, uno que parecía llevarse consigo el peso del mundo.
Pero e