—No quiero que esto suceda aquí. ¡Déjame en paz! ¿Estás siquiera escuchándome?
—Oh, parece que la situación se está poniendo interesante. Está bien, si así lo prefieres, buscaremos una alternativa.
El tono que empleó para eso envió escalofríos por la columna de la pelirroja, haciendo que su corazón se acelerara.
—¿Qué? ¿Qué diablos estás tramando? Antes de que...
Las palabras de Beltaine se ahogaron cuando el Alfa se arrodilló empleando una sola rodilla y la puso boca para abajo sobre la rodill