La nueva llegada arrugó la nariz con una expresión de total desagrado.
—¿Qué demonios se supone que está haciendo? ¿Buscando un souvenir o qué?
—Oh, claro, porque todos sabemos que una cabeza cortada es el recuerdo perfecto de una buena noche —respondió la otra con un tono sarcástico, mientras inspeccionaba el cadáver con desdén.
Desde el fondo, la tercera figura, con una mirada de desaprobación, negó con la cabeza ante el espectáculo grotesco que tenían delante.
—No importa qué haya cogido com