—Ya te mostré mi placa y, además, te dije que conozco a tu madre. Puedo llevarte con ella para que puedas decirle todo lo que tu papá te ha dicho. Sé que ella se encargará de desmentir cada palabra que ha salido de su boca y demostrarte que te ama —expresé con calma, tratando de transmitir confianza a la pequeña.
—Gracias, pero no. Me quedaré en este lugar hasta que papá venga por mí —respondió Strella, con convicción en su voz, aunque sus ojos reflejaban incertidumbre.
—¿En verdad quieres qued