—Si amor te vi, Theo eres muy hermoso—. Miro a la entrada donde vine Joseph, Roberto y Darían entrando, sin nada cubriendo sus torsos, un fuerte gruñido se escucha, no es de ningún lobo, si no de Briana supongo que, al ver a Joseph, aunque creo que yo estoy igual que ella. —Amor ve a tomar una ducha—.
—¿Ya no estas asustada? —. Niego ante la pregunta de hijo.
—Dentro de un momento voy a tu habitación—. Ya quiero recorre todo ese cuerpo, creo que voy a sufrir un infarto de ver a mi machote así,