Narra Maikel.
—Gracias por no odiarme, te quiero eres lo mejor que tengo en mi vida—. Dice papá.
—¿Te quedas a dormir conmigo? —.
—Si eso quieres—. Papá se mete en la cama, me acomodo. —Descansa papá—.
—Tú también mi pequeño—. Deposita un beso en mi frente, me quedo dormido...
Al día siguiente me levanto temprano papá aún sigue dormido, mamá entra a la habitación y se detiene al ver a papá en mi cama.
—Buenos días amor—.
—Buenos días mamá, le pedí a papá que se quedará dormir conmigo, no