Por Emanuel
La mirada de Ricky era trémula.
Creo que nunca pensó que yo estaba realmente derrumbado por la situación.
Mis lágrimas no cesaban, mi angustia había aflorado, estaba abatido.
Nunca pretendí herirla y entiendo que está más herida por mis crueles palabras, que por mi comportamiento chiquilín en este último tiempo.
-Ella te ama.
Escucho la voz de mi hermano.
-Sigo traicionando a Sol.
Dijo angustiado.
Yo me seco las lágrimas.
-Pero me rechaza.
-No es solamente cuestión de amor, es mucho