Adeline se estremeció al escuchar tal pregunta, que inmediatamente dirigió la vista hacia su esposo para escuchar su respuesta. En tanto, Ashal mantuvo su expresión estoica y contestó sin titubear:
—Si es necesario para acabar con esta guerra, lo haría sin dudar.
Aunque la respuesta era la que esperaba, Hina no estaba del todo de acuerdo, así que añadió con preocupación.
—El tío Adolf nunca me inspiró confianza, y no dudo que ahora está dispuesto a todo con tal de arrebatarte el trono de Mont