Adeline era un “miembro deshonroso” de la familia Laval. Su padre, Fernand, se había obsesionado con una rubia trabajadora que asistía a su paralítica esposa Hilda. La joven asistente, de nombre Gisela, siempre huía del acoso de su patrón y buscaba refugio en su señora, quien ya se había percatado de las intensiones de su marido, pero prefería no intervenir demasiado para evitar que su marido expulsara a su preciada empleada.
Una noche tormentosa, cuando la señora Hilda había partido a la capita