Tras mencionar que era su tercera vida, Adeline miró fijamente a su esposo con la esperanza de que este le diera una explicación lógica o confesara la verdad del porqué ella se encontraba en ese universo.
Ante esta revelación, Ashal la tomó de los brazos y respondió afligido.
—Perdóname, Adi, es mi culpa que hayamos vuelto.
—¿Aceptas la culpa? ¿Solo eso? —cuestionó ella, apartándose de Ashal.
—Sé que no tengo excusa para justificar lo que hice —continuó diciendo el emperador, con voz entrec