Las palabras de Adeline sacudieron bastante a Ashal, como si esto fuera una señal prodigiosa. Entusiasmado con la posibilidad de que ella hubiera recuperado sus recuerdos, la tomó de los hombros y preguntó ansioso.
—Adi… ¿qué acabas de decir?
En ese momento, la joven comprendió que había hablado de más, así que desvió la mirada y respondió vagamente.
—¿Eh? Bueno, yo me refería a que debemos estar juntos en esta guerra. No puedo seguir huyendo, eso me dejaría mal ante los ciudadanos del imperi