Cuando Trinitus le entregó el extraño sobre, Ashal lo abrió sin mucho interés y comenzó a leer el contenido. Al ver que era información relacionada sobre los próximos movimientos del ejército de su hermano Ovidio y la ubicación de bases secretas, esbozó una sonrisa de satisfacción.
—¿Dónde conseguiste esto? —preguntó, fingiendo curiosidad.
Manteniendo su expresión perversa, Trinitus añadió:
—Tengo un espía entre sus tropas. Gracias a él conseguí esta información valiosa.
«Gérard tenía razón,