X.- Asombro.
Inquirió fríamente Vittorio y Andrea estaba a poco de desmayarse ¿Dónde demonios estaba su otro zapato? La chica cojeaba por la habitación buscándolo. Aunque lo tuviera delante, no lo vería, porque estaba ciega de furia. Lo necesitaba para huir de aquel monstruo.
—Está debajo del sofá – informó él con fastidio ante su silencio.
Ella se volvió y vio a Vittorio observándola con calma.
Andrea se lanzó hacia donde le había indicado y encontró el zapato, que había buscado allí mismo infructuosamen