Capítulo 91.
Amelia duerme plácidamente enredada entre las finas sábanas de seda en la gran cama que – según piensa – es exagerada hasta para Bastián Christopoulos y su pomposidad. No es el hombre que ella creía, es una preciosa versión de quien lamentablemente conoció y que al principio no supo ver, es amable, dulce y educado, adorable, justo y protector. Por supuesto que es un arrogante y presuntuoso, pero eso lo hace el dinero y el poder que el mismo le confiere.
Abre sus castaños ojos encontrándolo herm