La voz de Bastián suena grave, temblorosa e inestable. La mujer que lo enloquece se encuentra en el salón de lo que puede catalogar como su refugio tomándose su vino más costoso con su amiga y eso lo hace sentir en casa aunque no le pasa desapercibido el moratón en su brazo derecho producto de la locura que ha sido apañada por su jefe de seguridad a quien le pesará por unos días la gracia, según piensa. Sin embargo esa estrategia sirvió de pantalla para mantenerla alejada del peligro que suponía
Katia Parra
Hola preciosuraaaaasss...
El internet me quiere vencer, pero es imposible.
Por aquí les dejo un capítulo largo y significativo.
Disfruten su lectura.