— Jefe hemos llegado – se escucha la voz de César el guardia.
Amelia se encuentra profundamente dormida y Bastián la levanta en brazos para llevársela por el ascensor privado hasta su ático en el último piso del edificio.
Observa los rasgos de la chica que lleva en brazos, definitivamente diferente a su raza. Tiene ojos almendrados color café, nariz perfilada y pequeña, labios gruesos y provocativos, pero lo que en realidad lo enloquece es su piel pálida envuelta en un halo de puntos del col