Capítulo 17.
La chica se la queda mirando con enojo y ella se siente culpable porque sabe que la han amonestado por su culpa. Se acerca a ella y esta retrocede negando.
— Srta. Pappas de verdad me siento tan avergonzada – la mira de los pies a la cabeza como si fuese una cucaracha.
— ¿Ah sí, entonces es por eso que ya no somos amigas? Porque no la escucho tutearme tal como lo dijo antes de verme la cara de tonta – suelta venenosa y Amelia sabe que lo merece.
— ¡Hey, cuidado! – salta Ana como una fiera