Mauricio
El sonido de la música los movimientos de su cuerpo y el aroma de su piel hacen que me siga perdiendo en este sentimiento que es imposible de negar. Estoy atrapado en los encantos de esta hermosa mujer que me tiene cautivo desde el primer día que la vi.
—Es casi medianoche y todavía no has dado respuesta a la invitación que te hice ¿debo seguir esperando? —le pregunto mientras la tengo entre mis brazos.
—Que impaciente se ha vuelto últimamente doctor Lescuyer acaso se le olvida que un