Gabriela
Al día siguiente
Entre la espera de los resultados y estas nauseas que no cesan, están haciendo que la tarde se vuelva lenta. Camino de un lado a otro, y el sonido de mis tacones se puede escuchar hasta la oficina del comandante, he intento tranquilizarme para ver si el tiempo se pasa volando, pero es imposible «Gabriela contrólate» Me regaña mi subconsciente ya que estoy que me muerdo las uñas como lo hace Carla cuando está nerviosa.
A lo lejos visualizo a Mauricio hablando con Albert