El examen duró cuarenta minutos, durante los cuales Amy procuró dejar a un lado los pensamientos con respecto a Damon, únicamente enfocándose en la comitiva de profesores que tenía frente a ella. Sus manos sudaban a mares, el pulso se le había acelerado y parpadeaba sin cesar, aun cuando intentaba no demostrar la incomodidad que sentía por aquel examen oral. Había tenido la vana esperanza de que fuera evaluación escrita, sin embargo, la suerte no había estado de su lado.
Luego de batallar contr