Una hora más tarde, Amy y Nancy salían del apartamento, cerrando con llave tras sí, antes de que la primera activara la alarma. Nancy y su madre habían colaborado con aquella pequeña obsesión en la seguridad. Las dos se habían hartado de asegurarle que, por muy seguro que pareciera el país en el que vivían, no podía fiarse de ello. Su madre consideraba que en todos los países del mundo existía la inseguridad, ya que el ser humano era propenso a repetir patrones a lo largo de la historia, por mu