–Hey tu, deja de limpiar y sube conmigo–dice ella en un tono abrumador.
–Y-yo–digo mirando a mi alrededor.
–Sí tú quién más, acaso ves otra sirvienta?
–No señora– ¡Uy! odió decir señora a esta víbora.
–Rapidito boba–ella sube las escaleras dando su espalda mientras yo le sigo contando mis pasos, pasa que Leo le da una palmada a mi nalga y yo me asustó un poco él es muy arriesgado.
Me volteo y lo veo tirarme besos al aire, Ay no ya me derritió...quiero comérmelo a besos.
–¡Oye es para hoy no par