–¡Llamen a una ambulancia!–grito un hombre de estatura media.
No sé que hacer, mis manos tiemblan como gelatina y mi voz está atascada en un nudo, miro el teléfono y efectivamente está el vídeo, lo pauso y de inmediato lo reproduzco.
Veo a detalle vivo nuevamente lo ocurrido con el asesinato, pero lamentablemente no se vio nada ya que tenía el celular boca abajo no me dio tiempo de grabar, todo paso en cuestiones de segundos, lo único que se ve es el techo de la tienda, aunque solo se escuchan